Do you believe?

I don't believe in perfect love. But I do believe that there are people whose lives are inextricably intertwined.



Dawson's Creek

domingo, 2 de abril de 2017

You always knew how to disappear...

Entro en el local y te presiento. Le digo a mi amiga que nos acerquemos al escenario y, cuando lo hacemos, noto una mano en mi cintura...y sé que eres tú. Estás nervioso. Yo, aunque sorprendida, comprendo que no pasa nada por encontrarnos de nuevo después de un año. Te presento a mi amiga y ni la miras. No puedo negar que me gusta que no puedas quitarme los ojos de encima. Al fin y al cabo, en el pasado fuimos eternos y en tus pupilas vi las galaxias más bonitas.

Lamentablemente, después del "qué tal" ya no queda opción alguna más que el "que vaya bien". Ya no nos miraremos a los ojos durante horas sabiendo que el deseo le ganaría a la razón. Pues en algún momento pasado, fuimos eternos.

Me despido de ti con una sonrisa, disfruto de un maravilloso concierto mientras siento tu presencia y, para qué negarlo, te busco de vez en cuando entre la gente para ver lo guapo que estás. Que el tiempo parece no haber pasado y que sigues siendo ese atractivo chico que consiguió encandilarme. Esos preciosos ojos que eran mi abismo...Y sí, me ha costado dos semanas admitir que sigues en mi corazón y que no pasa nada. No por querer hacer desaparecer estos sentimientos, se disiparán antes. Sigo sintiendo cosas por ti y no pasa nada. El mundo no se acaba, ni se derrumba, ni es triste. Mi cielo no es gris ni está nublado. Cierto es que no podemos estar juntos. Es un imposible y ni siquiera sé si tú aún sientes algo por mí.

Pero nada sucede por quererte. Te quiero en calma. Te quiero bien. Me quiero bien y mejor. Y me sorprendo reconociendo que de alguna u otra manera te seguiré queriendo siempre. Desde el amor más limpio y sano.

Porque fue bonito, dulce y sincero lo que hubo. Y nos hicimos daño, pero te he perdonado y me he perdonado. Porque todo ha cambiado aunque siga sintiendo por ti. Porque el amor que no daña nos hace libres.

Y porque siempre, siempre fuimos átomos dispersos...

Marisol