jueves, 9 de abril de 2009
Incertidumbre
despierta la cordura,
acalla el sentimiento,
el deseo se reprime,
las lágrimas no lloran,
no se oyen lamentos,
ni suspiros,
ni llanto,
sólo una tranquilidad
que puede preceda a la tormenta,
o tal vez un silencio necesario
tintado de suaves tintineos de amor propio.
No se sabe qué vendrá,
si amor o desamor,
si blanco o negro o tal vez
esa escala de grises que conforma la vida.
Ni luz ni oscuridad,
ni soles ni lunas,
ni oasis ni desierto,
pero mucho por lo que seguir viviendo...
Marisol 23-02-2009
miércoles, 8 de abril de 2009
Siento
sin decir lo que siento
pero asegurándote que no miento,
pues lo que ves, es lo que hay,
aunque no muestre todos mis laberintos,
a pesar que para ti no soy misterio,
ni enigma que intriga,
ni jeroglífico que resolver.
Se pasean mis dudas,
desnudas,
sin ropa ni maquillaje alguno,
cristalinas, puras, sinceras.
No quiero saber dónde andas,
no anhelo conocer tus secretos,
no ansío saber quién, sin saberlo,
ocupa tus pensamientos y sueños.
La decisión es la correcta,
enterrar sentimientos,
ocultar amor,
¿para qué mostrar algo no correspondido?
Olvidarme de mí misma,
de un corazón que no aprende,
dejar de derrumbarme en cada lágrima,
sin conocer el motivo.
Olvidar, ¿pero qué?
Algo que tú ignoras,
algo que hace algún tiempo llevo dentro,
pero algo que no sucederá.
Por miedo, por dudas, por tonta.
Porque todavía, sí,
todavía siento...
Marisol 20-02-2009
Renacer
para olvidar los días grises,
un suspiro al aire
para recordar tu realidad
y un poco de oscuridad
para renacer fortalecida
de unas cenizas que dejó un ayer
ya olvidado.
Marisol 18-02-2009
martes, 7 de abril de 2009
Pasajera en un tren.
a veces más cuerda que yo,
otras tantas embravecida
por este océano de sentimientos
ocultos tras sonrisas tristes.
Y no sentirme en tus brazos
ni poder rozar tus labios,
ni una mirada llena de ternura,
ni momentos que compartir.
Nada a tu lado, nada,
este amor enmascarado
huye como un fugitivo,
se esconde como un vulgar ladrón.
Aquel que ansía robar
la llave de tu misterioso corazón.
Puede que yo me haya rendido
pero mi locura no,
ella quiere seguir enamorada,
anhela seguir soñando,
soñando contigo,
mi imposible.
Marisol 17-02-2009
viernes, 3 de abril de 2009
Poemas en el tren
de decirte lo que siento,
que mi corazón no nació siendo plomo
aunque lo parezca al cogerlo
con las manos.
Que no soy de piedra
y las emociones rebasan mis fuerzas
y mis ojos crean mares
de un llanto lleno de desamor.
Donde esté no importa,
tus ojos siguen esquivando mi mirada,
mi corazón sigue empeñado en quererte,
batallando con mi razón,
que ansía olvidarte.
A cada minuto, a cada segundo...
y tú no lo sabes,
sospecho que ni adivinas
que tras mi sonrisa oculto mil te quieros.
No puedo y no debo,
no quiero, ya no,
no quiero enamorarme.
Marisol 17-02-2009
miércoles, 1 de abril de 2009
sombra al amanecer
Cierro los puños rozando el suelo con los nudillos. Noto como el asfalto me quema la piel… y aprieto el puño aún más fuerte contra el suelo asfaltado.
La sangre empieza a asomarse por entre mis dedos aunque no siento dolor porque dolor ya no entra en mis carnes. Ya no cabe más dolor en mí, ya no.
Cierro los ojos por un instante, los cierro muy fuerte como si así pudiera desaparecer de este apestoso lugar, este sombrío espacio en el que me siento atrapada para siempre, para la eternidad, para toda la vida.
Quiero desaparecer en este mismo instante de la espesura de la noche. Quiero desvanecer entre las partículas de aire y volverme oxígeno y entrar en los pulmones de otra persona y expiarla, apropiarme de su cuerpo, de sus pensamientos, de sus sentimientos, de su vida.
Me encantaría volverme aire y quedarme entre los rincones de la vida. Me encantaría volverme partícula de la nada y habitar en una especie de agujero negro, de triángulo de las bermudas. Quiero desaparecer de aquí. Lo quiero.
Necesito que un golpe de dolor insoportable me robe los sentidos y me deje descansar, me deje volver a mi mundo de los sueños rotos, si bien siguen siendo sueños. Lo necesito.
Ya no pueda más, aguantar es un suplicio, es ya una rutina del día a día… ya no vivo… no más sólo consigo sobrevivir entre tanto estruendo, entre tanta muerte, entre tanta nada.
Me arrancaron la vida de cuajo, me la arrancaron como más duele, de un golpe seco, de un disparo. Me quitaron lo único que valía para mí, lo único que valía en mí, lo único que tenía.
Tenía… tenía tantas cosas y ahora tengo tantas nadas, tantos vacíos que hacen un eco gigante en mis recuerdos. Tengo tantas partículas vacías dentro de mí que estoy vacía de materia, puedo casi volar dando un salto… pero sólo logro volar hacia un infierno aún más oscuro, aún más inerte, aún más muerto.
Mi hija, mi pequeña, mi niña, mi vida. Todas estas cosas que estaban fusionadas en un solo y único ser se marchitaron de un plomazo cuando cayó empapada de una lluvia mortal, cuando cayó a un suelo mortal, cuando voló a un infierno mortal.
Yo lo vi, vi todo lo que ahora quiero borrar de mi imagen. Vi a mi pequeña con unos ojos de un terror angustioso, con una mirada de incomprensión, con un semblante lleno de desconcierto, de vida arrebatada injustamente… mi pequeña.
Ahora no sé qué hacer, adónde acudir. Esta guerra nos está matando poco a poco, me está desquiciando pues ya no siento. Por increíble que parezca ya no siento. Y no siento porque mi cuerpo se ha hecho inmune al dolor, mi cuerpo se ha convertido en dolor, en un dolor tan fuerte que ya ni duele. Un dolor que desmaya, un dolor que te deja inerte, un dolor que te aleja de tu conciencia. Soy dolor, soy dolor que no duele. Soy nada. Soy un cuerpo vacío de todo y lleno de nada. Soy un rastrojo difunto que se confunde entre las sombras de la noche, soy la angustia que se pasea por esta guerra. Soy la muerte que visita las calles, soy un cuerpo vacío de dolor porque el dolor se ha derramado por todos lados. Sí, soy dolor, dolor que no duele.
Intento levantarme pero mis fuerzas, ya muy pocas, sólo permiten que me arrastre, que me balancee por el suelo manchado de sangre, manchado de traición, tan lleno de vidas rotas, interrumpidas, vidas teñidas de una oscuridad inmensa… se pasean muertos vivos y vivos muertos… la diferencia… la diferencia no sé dónde se encuentra. Sólo sé que todos estamos muertos de alguna manera. Todos estamos vacíos de vida y llenos de guerra. Todos tragamos el polvo de los cañones, el polvo de la venganza, el polvo de la muerte. Absolutamente todos, matemáticamente todos… simplemente todos.
Tan sólo soy un punto negro más en esta historia, en esta guerra, soy tan sólo una sombra más entre tantas sombras, soy sólo una sombra al amanecer.
Marina
ola buenas
Disfrutad
Marina
