¡Qué bonita mañana de mayo!
¿Sabes?
¡Qué preciosa sombra la tuya!
¿Sabes?
¡Me encantaría besar esos labios!
¿Sabes?
Déjame soñarte despierto, cielo.
Pues al dormir...todo queda en sueño.
Marisol
"Tener la CONCIENCIA limpia es síntoma de MALA MEMORIA"

Hoy, Jueves Santo, paseaba por mi pueblo junto a mi madre, mi tía y mi pequeña bruixeta rossa...mi primita. Ella me ha recitado un poema precioso que le han hecho memorizar en su colegio...yo lo he querido repetir y mi pequeña ha acabado siendo mi gran maestra y yo, su pequeña aprendiz de poetisa...El poema, que es de Cernuda, dice así:
¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mí están adonde no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es,
Si no eres tú?
Luis Cernuda
Te lo dedico a ti, que no me ves.
A ti, que no me lees.
A ti, que no sabes nada.
Marisol










MEDITANDO
Respiro suavemente, sin pausa
Con los ojos cerrados navego.
Inspiro, con tranquilidad lleno mis pulmones
De aire limpio y suave.
Me adentro en mi mundo
Y expiro preocupaciones sin oxígeno
Vuelvo cada vez un poco más a mí
Y en mí misma me encuentro.
La paz suave y tierna acaricia mi rostro
Que ya, sin Sol, no se congela.
Dentro estoy, en mí, de la mano del miedo,
Compañero viajero, niño dulce quien vi sonreír.
Mis manos no están ya vacías
En una llevo mis pasos y en la otra caricias
Y a mi lado camina ese niño sin miedo
Porque es miedo aceptado y abrazado.
Miedo y yo nos miramos, muy dulce
Y proseguimos el oscuro infinito
Esta vez queremos otro abrazo
Y abrazar a la soledad sin miedo.
Miedo y yo somos inseparables compañeros
Pues ambos nos hemos aceptado
Y queremos amistarnos con soledad
Para que deje de hacernos daño.
Ya solo estamos a un paso.
Aunque pueda parecer escrito desde la ironía, realmente está escrito desde el corazón. Los expertos en meditación dicen que si tienes miedo debes acercarte a él y dejará de hacerte daño, si tienes ira, lo mismo; y si tienes amor más de lo mismo.
Hace unas semanas que el miedo invadía mi cuerpo, miedo a muchas cosas y miedo realmente a ninguna. Sentía en mí florecer algo infinitamente perturbador y yo, cansada de sentir y sentir más que desgracias, decidí enfrentarme al miedo y a todo lo que se interpusiera en mi camino hacia mi paz y tranquilidad, hacia mi felicidad, en resumidas cuentas.
Conseguí llegar a acercarme a mi propio miedo y aceptarlo como uno de esos sentimientos que te acompañan en determinadas situaciones… desde entonces, mi miedo y yo nos compenetramos… no he vuelto a sentir miedo por nada más. Ya no temo a la soledad, ni a la enfermedad, ni a las cosas que me están sucediendo.
Y cuando aceptar tu miedo, el siguiente paso es aceptar la soledad, pues todos estamos solos en nuestro interior (a no ser que estemos enamorados y en nuestro interior sólo existe esa persona tan especial).
No temo estar sola, ni temo que no haya alguien que piense en mí porque ya estoy yo para pensar en mí misma y eso es algo que se me había olvidado de tanto pensar en la otra persona que tenía a mi lado, encadenada.
Este poema, entonces, lo he escrito desde la felicidad, desde esa paz que hacía tanto tiempo necesitaba, hoy me gusta como es mi vida y no la quiero cambiar. Hoy soy yo misma y soy tremendamente feliz.

Con la cara marcada,
Entre tantas cosas una disculpa,
Lamento no haber dicho muchas cosas.
Entre tantas cosas una caricia,
Acaricio la cara de los que me escuchan.
Entre tantas cosas perdono,
A los que sin querer hacen daño.
Entre tantas cosas mira al cielo,
Hay muchas estrellas que mueren brillando.
Entre tantas cosas escucha el corazón,
Cada día late por una razón.
Entre tantas cosas investiga,
Todo lo que no puedo investigar yo.
Entre tantas cosas mira las manos,
Dicen mucho de los que no hablan.
Entre tantas cosas mírame a los ojos,
Para ti siempre tengo respuesta.
Marina

