Do you believe?

I don't believe in perfect love. But I do believe that there are people whose lives are inextricably intertwined.



Dawson's Creek

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domingo, 25 de diciembre de 2011

FRENTE AL ESPEJO






Hay veces que no entiendes nada, nada ni a nadie...ni entiendes quien eres realmente. No hablemos, entonces, de entender que se quiere realmente.



Hay veces, sólo algunas veces, que no comprendes cómo tantos errores se han cometido con los ojos cerrados, que todo lo injusto es el justo castigo merecido...que la soledad te la has fabricado sola...tú misma has puesto los bloques, el duro cemento, has medido fríamente para hacer paredes fuertes y te has encerrado entre cuatro paredes.



Hay veces, quizá muy pocas, en las que te ahogas en tu propio llanto silencioso...y sientes vergüenzas, porque no mereces compasión ni consuelo de nadie, porque la responsable eres tú.



Hay veces, de estas casi inexistentes, en las que percatas que estás vacía, pudriéndote el corazón, haciendo de los sentimientos una crónica vampírica: todo frío y sin vida.ç



Hay veces, sólo veces, en las que te atreves a escribir lo que la voz calla siempre y a actuar de frente, siendo la egoísta que llevas dentro y la que eres realmente.



Hay veces... que aceptas que la gente te trata tal y como realmente eres.



Feliz Navidad



Marina

miércoles, 14 de diciembre de 2011

SOBERANA GILIPOLLEZ LA DEL QUERER






La mirada fija en una nada infinita no va a solucionar nada.



Lo sé yo, lo sabe todo el mundo. La mirada hacia un horizonte vacío tampoco.



Sentirme bien hoy día es tarea difícil, amar bien me resulta imposible.



Llorar es lo que mejor se me da últimamente por las esquinas, porque he roto el molde en el que fabricaba tanta hipocresía.



El pasado es un lastre que cada día me pesa más, los errores alimentan las roturas de mi alma...mi orientación vaga perdida en los rincones de la inocencia...la tristeza lleva el timón de mis emociones.



Toda yo soy, tal vez, alma en pena.



Merecido me lo tengo por llenar sacos rotos, merecida lección por hacer oídos sordos y ojos ciegos.



Merecidas tantas cosas que ya hasta las restan van sumando.



¡Maldita sea el momento en el que me di cuenta! ¡Maldita sea mi estupidez de sentir lo que no tengo permitido ni merecido! ¡Maldita sea yo, endemoniada niña de las sutilezas!



Y maldita mi heroína soberbia de creerse capaz de poner freno a la luz.



Y maldita sea el no quererme y el querer una ilusión.



Maldita la enamorada de utopías...



Marina

jueves, 1 de julio de 2010

DE LOS ABISMOS Y SUS HABITANTES


Hoy he vuelto a ver crecer en mis entrañas la profunda tristeza al comprender que hay personas que no se desatarán de sus cadenas, que caminarán de la mano de la amargura y contemplarán con rostros distraídos la miseria.
Una incipiente ola de tremendismo les azota el corazón, tsunamis arrasando cualquier recoveco, del dolor, escondido.
Navegan por ríos de sangre, manejan la muerte como alimento de su pesar, insisten tozudamente en no ser felices.
Se acompañan solos, se mecen a oscuras, escuchan sonidos sordos, vocales encerradas en sus gargantas.
Atajan la vida para acabar pasando lo más rápido posible.
Se pierden lo especial de la vida, se rajan las venas con el filo del tormento.
Quieren morir luchando una guerra que ya no es suya... tienen una pendiente con ellos mismos, tienen muchas piedras que retirar del camino.

Y ven asfalto donde yo veo un camino.
Ven dolor donde yo veo constancia.
Ven un grito donde yo encuentro un alma.
El dolor acapara sus sentidos, el dolor les petrifica, el dolor solo se entiende con la impotencia.

Que ya sé que hay niños y niñas sin infancia, y es terrible.
Que ya sé que el privilegio no nos pertoca, y es injusto.
Que el consumismo mata en la otra orilla, y eso es imperdonable.
Que quien habla no es escuchado.

Sé bien la impotencia de quien sufre.
Entiendo el pavor de dormir en guerra.
Es tormentoso el silencio de los muertos inocentes.
La vida se les cae a trozos a las mujeres violadas.
La enfermedad con cura y sin acceso a ella te arranca el alma de cuajo.

Cierto es, todo esto lo vivo lejano, no puedo más que intentar alcanzarlo con la punta de los dedos.
Si bien, y nosotros, los grandes hipócritas del mundo... hacemos lo mismo con nosotros mismos.

No valen las palabras de quien duerme en una cama y no al raso.
No son sinceras las lágrimas de quien llora limpio y no descalzo y sin abrigo.
No es tan grande el corazón de quien no ha sufrido.
Mi ojos no transmiten tanto si sonrío.

Pues... ¿Por qué te ata la amargura? ¿No tienes derecho a ser feliz por el mero hecho de tener la oportunidad de serlo? ¿Recibes un azotazo a tu conciencia por saborear una apuesta de Sol?
¿Amas menos por vivir con un televisor? ¿Son los privilegios los que te niegan al derecho de poder vivir? ¿Tienes el deber de consumirte por no poder evitar que otros lo hagan? ¿Dónde ha quedado tu individualidad? ¿En qué frontera quedan tus sentimientos? ¿En qué rincón guardaste tu vida propia? ¿Dónde quemaste tu derecho a sonreír? Y dime, entonces, ¿Es mi opinión alarde de cursilería? ¿Es una mañana soleada el privilegio de los necios? ¿Las ganas de vivir que tengo son síntoma de mi falta de inteligencia? ¿No arrastrarme por la miseria es no verla? ¿Encontrar un retal de belleza en el mundo es mirar a un lado? ¿No es, a caso, ver el dolor únicamente síntoma de no girar la cabeza 180º?

No se trata de sentirse mal por tener oportunidades, se trata de aprovecharlas e intentar crearlas para quienes no la tengan...
Porque negarle un trozo de tu corazón a quién te pide un mero rincón es negar la oportunidad de conocerte y apreciarte.
Porque al encerrarse en uno mismo le cierras la puerta a quien quiere verte.
Cómo hablar de oportunidades si uno mismo las niega a quienes más le aprecian.
Porque en cada silencio como respuesta niegas a alguien la oportunidad de sentirse escuchado.
No sé qué le quedará al mundo, a mí me queda un todo por vivir...
Y no me sentiré peor por ser una chica privilegiada ni más necia por sonreír.
Tampoco voy a renegar de mi esencia pues sé que de mi optimismo se alimentan, hoy, muchas sonrisas.

Marina

jueves, 8 de abril de 2010

Maldita tormenta

Llegas como una maldita tormenta arrasando todo lo que hay a su paso. No te importan el corazón ni sus latidos, ni la sangre, tan roja como la tuya...ni el dolor, ni el silencio, ni la soledad ni las palabras...pues asumes que todas están tan vacías como las tuyas propias. Simplemente aparaces, descargas tu ira y tu autocompasión y te largas, como si jamás hubieses causado tanto daño. Maldigo esas horas muertas al lado de un muro lleno de lamentaciones. No descansas no dejas que los demás lo hagan...¿qué te hizo el mundo para que descargaras su ira contra él? ¿Qué te hice yo para que arrasaras mi alma dejando un desierto de arenas movedizas? Y que me estoy haciendo a mí misma, admitiendo que aún me importas.

Marisol

jueves, 11 de marzo de 2010

Lágrimas de sangre


En esos días en los que te devuelve el espejo una mirada vacía de alguien que alguna vez sintió algo. En esos días me encuentro. Esos días en los que el sol dejó de brillar, se encuentran los despojos de lo que fuera un alma entonces. En esos días tan poco llenos de alegría y tan indescriptiblemente claustrofóbicos. Esos días que te hacen sentir que vales poco y que nunca has llegado a valer...tal vez menos que un euro. Esos días son los que un/a hijo/a de la gran **** se atreve a levantarle la mano a quien, según dice, más ama en el mundo. Desengáñate, si te maltrata, NO TE QUIERE. Tengo que abrir los ojos, coger la puerta y largarme de este puto infierno. Tengo que despertar a una realidad sana. Ayúdame a denunciar y a hacer justicia.

Porque entre todos podemos acabar con el maltrato. Ninguna persona merece ser maltratada, somos iguales y tenemos dignidad. Tenemos que respetarnos. Porque ninguna mujer ni ningún hombre sean maltratados nunca más.

NO AL MALTRATO.

Marisol

martes, 22 de septiembre de 2009

DE LO QUE PODRIA HABER SIDO SI FUERAMOS VENENO


Os he llamado en el silencio
De la noche para mostraros
La gloria de la luna y la dignidad
De las estrellas, pero habéis salido,
Sobresaltados, de vuestro letargo y cogiendo
Con temor vuestras espadas, habéis gritado:
“¿Dónde está el enemigo? ¡A él debemos matar primero!”
Al alba, cuando el enemigo llegó, os volví a llamar,
Pero no salisteis esta vez de vuestro letargo,
Porque estabais encerrados en el miedo,
Luchando contra las procesiones de espectros de vuestros sueños.

[Y continúa más tarde así]

La hipocresía es vuestra religión,
Y la falsedad vuestra vida,
Y la nada vuestro fin;
¿Por qué vivís, entonces?
¿No es acaso la muerte el único solaz para los miserables?

Este es un poema de Gibrán Khalil Gibrán, y me han inspirado sus versos para darme cuenta de que no son estos los sentimientos que navegan en mi corazón… y espero nunca lo sean.
Extraído del poema Compatriotas.
Gracias a los que me dejan ser feliz… (y a los que no también)
MARINA,

domingo, 29 de marzo de 2009

Hace tiempo

Que siento como un mundo que creía conocido cambia completamente de una manera drástica. Una vez y otra y otra, así hasta marear. ¿Donde dejaron los zapatos olvidados los últimos humanos no corrompidos por un mundo que clama al cielo un poquito de ayuda? Levantándonos cada mañana con noticias asesinas, como dice I. Serrano, dejando nuestros deseos y sueños al borde de un precipicio lleno de desesperanza, maldad, crueldad y corrupción. Maldito quién olvidó que para vivir hay que dejar vivir a los demás sin dañarles ni el cuerpo ni el alma. Maldita sea la existencia de aquellos que nacieron para herir...