Do you believe?

I don't believe in perfect love. But I do believe that there are people whose lives are inextricably intertwined.



Dawson's Creek

viernes, 1 de junio de 2018

CARICIAS DE SOFA

Caricias en mi piel tatuadas con tu nombre me llevan de mis miedos a tu calma.

Ese poder inmenso de risas, de miradas, del roce tierno de tus mejillas con las mías.
Eres como esa suave brisa que calma los nervios, el aire puro que respiras bien hondo.
Eres tantas cosas y cada una de ellas más maravillosa que la anterior.

Caricias en tu piel que desean llevar mi nombre eternamente.
Caricias que te llevan de tu espacio al mío... deseando que lo invadas, deseando que me respires, deseando que te adentres en mis miedos y los fulmines con tu risa, con tu amor, con tu presencia.

Y, mientrastanto, resolviendo yo el enigma de no haberte encontrado antes, resolviendo tú cualquier remota idea loca de tu mente... mientrastanto nos suceden las horas, los días, la vida. 

Y a mí me sucede el placer de amarte y sentirte aquí, a mi lado, descansando nuestro amor en el sofá cuando la vida pesa.

Te quiero por ti y a pesar de ti.

Marina

martes, 10 de octubre de 2017

Looking for love

Y voy deambulando por las calles buscando algo de amor. Se me perdió el día que te conocí, a las 15.20 de la tarde. Me perdí en tus ojos azules y esa manera de reirte tan tuya. Y en esa sonrisa yo me veía caer, sólo que me di cuenta demasiado tarde.

Dos primaveras, dos veranos, dos otoños y un invierno...para olvidarte y recordar cómo era amar antes de ti. O más bien, cómo amar DESPUÉS de ti. Ya no te quiero, eso hoy lo sé. Pero la herida que dejaste fue enorme y no cicatriza por miedo a ser reabierta en otros brazos.

Busco otros labios que besar y otras pupilas que dilatar. Como lo hacían las tuyas al mirarme...

Hoy escribo sin dolor alguno sobre cómo es dejarte ir y avanzar. Siempre voy a apreciarte de un modo u otro. Siempre, aún a mi pesar, serás especial para mí, mereciéndolo o no. Siempre recordaré cómo me mirabas, cómo me hacías temblar y, sobre todo, sentir. Algo que creía muerto y enterrado volvió a revivir por ti y para ti.

Y por eso, hoy, busco algo realmente sano y verdadero. Alguien que no quiera ser compartido, que quiera estar sólo conmigo. En parte, vuelvo a creer que eso es posible y, en parte es gracias a ti.

Así que te dejo atrás y suelto esta historia que hasta hoy nos unía con la mejor palabra que puedo decir para expresar todo lo que sentí y siento por ti. Y si no te importa, utilizaré la misma canción que un día tú me hiciste llegar.

"Tuve que alejarme de ti...tuve que aprender a ser sin ti..."

GRACIAS.


Marisol

lunes, 1 de mayo de 2017

Forgetting you...

Porque no se trata de olvidarte porque sí. No se trata de dejarte en otros labios, de envolverme en otros brazos traicionando lo que siento. No se trata de engañar a esa nueva persona ni a mis sentimientos.
Mis pensamientos te persiguen y mis emociones me delatan. No se trata de perderte ni de encontrarte. Ni siquiera de olvidarte. Se trata de aceptar la realidad y seguir adelante.
Ni siquiera pienso en que merezcas o no la pena. Pienso en que yo sí la merezco y no supiste verlo. No supiste valorar lo que te ofrecí. Y eso sigue sangrando. Sigue doliendo en el centro de mis entrañas.
He pasado de añorarte siempre a echarte de menos a ratitos. Cada vez más chiquitos. E incluso ya no te extraño a ti, sino a lo que me hiciste sentir.
Es realmente curioso verte porque sólo lo he hecho en sueños durante meses.
Es curioso como un amor que fue real puede convertirse en algo hipotético y onírico.
Y es que, como dice Belanova, nada es más triste que oír hablar de ti en estos momentos. Así que tendré que dejar de pensarte y de hablar de ti. Sí, será lo mejor.

Marisol


domingo, 2 de abril de 2017

You always knew how to disappear...

Entro en el local y te presiento. Le digo a mi amiga que nos acerquemos al escenario y, cuando lo hacemos, noto una mano en mi cintura...y sé que eres tú. Estás nervioso. Yo, aunque sorprendida, comprendo que no pasa nada por encontrarnos de nuevo después de un año. Te presento a mi amiga y ni la miras. No puedo negar que me gusta que no puedas quitarme los ojos de encima. Al fin y al cabo, en el pasado fuimos eternos y en tus pupilas vi las galaxias más bonitas.

Lamentablemente, después del "qué tal" ya no queda opción alguna más que el "que vaya bien". Ya no nos miraremos a los ojos durante horas sabiendo que el deseo le ganaría a la razón. Pues en algún momento pasado, fuimos eternos.

Me despido de ti con una sonrisa, disfruto de un maravilloso concierto mientras siento tu presencia y, para qué negarlo, te busco de vez en cuando entre la gente para ver lo guapo que estás. Que el tiempo parece no haber pasado y que sigues siendo ese atractivo chico que consiguió encandilarme. Esos preciosos ojos que eran mi abismo...Y sí, me ha costado dos semanas admitir que sigues en mi corazón y que no pasa nada. No por querer hacer desaparecer estos sentimientos, se disiparán antes. Sigo sintiendo cosas por ti y no pasa nada. El mundo no se acaba, ni se derrumba, ni es triste. Mi cielo no es gris ni está nublado. Cierto es que no podemos estar juntos. Es un imposible y ni siquiera sé si tú aún sientes algo por mí.

Pero nada sucede por quererte. Te quiero en calma. Te quiero bien. Me quiero bien y mejor. Y me sorprendo reconociendo que de alguna u otra manera te seguiré queriendo siempre. Desde el amor más limpio y sano.

Porque fue bonito, dulce y sincero lo que hubo. Y nos hicimos daño, pero te he perdonado y me he perdonado. Porque todo ha cambiado aunque siga sintiendo por ti. Porque el amor que no daña nos hace libres.

Y porque siempre, siempre fuimos átomos dispersos...

Marisol


martes, 27 de diciembre de 2016

CUANDO RESPIRAR DUELE

Nos merecíamos una oportunidad...
Me repito constantemente cuando miro por la ventana mientras el aire me sabe a traición.
Nos merecíamos una oportunidad... 
Y de tantas veces que lo hemos intentado ya ha llegado el momento de no echar la vista atrás.
Decepción, como un duelo que crece gradualmente... una pérdida de confianza en todo aquello por lo que luchábamos.
Y entonces la vida misma me recuerda una vez más que no hay que cerrar los ojos al respirar profundo... que la vista y el olfato se mantienen incluso durante el sueño más profundo... que los buenos no son los ganadores en la sociedad, si no los fuertes...
Nos merecíamos una oportunidad...
Y nos la piden ahora, una vez rota la ilusión y la confianza.
Y nos hablan con palabras huecas que suenan a verdad inventada.
Y nos remueven por dentro con esa conciencia nuestra que tantos problemas nos ha dado en la vuelta de la esquina.
Nos merecíamos una oportunidad...
Mas ahora, justo ahora, lo que nos merecemos es poder erguir la frente y abrir la puerta sin mirar atrás.... Nos merecíamos una oportunidad y ahora nos merecemos denegarla.
Feliz comienzo, señores... nos veremos durante el camino... de lejos...

Marina

miércoles, 30 de noviembre de 2016

A sudden visit from the past...

Y así, de repente, alguien me visita...alguien de mi pasado. Alguien a quién había olvidado. Vuelve. Para remover esos recuerdos. Sin pretender dañarme. No. Pero vuelve cuando nunca se había acercado. Por un motivo...no sé cual. LLega, hace algunas preguntas indiscretas, me aconseja y se despide. Se va. Así como llega, se va. 

Y no es él quien me altera. Son los recuerdos que le asocio. Parece haber venido a recordarme que el pasado, a veces, nos persigue. No es nadie. Fue alguien y no lo fue. Realmente fue alguien cercano a quien, en el pasado, me enamoró. Pero llega y con él trae recuerdos de un amor pasado. Una cicatriz que está por cerrar. Y la abre. Corta esos puntos que le di a mi corazón y éste, al verse expuesto, sangra un poco...

Y me repito que tiene que haber pasado por alguna razón que no consigo entender. Esa persona ha venido a trastocarlo todo. No lo comprendo.

Llega y se va dejándome este sabor tan agridulce.


lunes, 19 de septiembre de 2016

What to expect when you're no longer expecting...

Suspiro. Miro hacia atrás (I'm not looking back in anger, as you probably expected) para despedirme de algo que no fue y que no será, porque sencillamente lo sé. Lo huelo en el aire, lo siento en mi piel, lo presiento. Así es y, como yo ya sabía, no es. Así que hace tiempo que dejé de esperar, pues cuantas menos expectativas, mejor se vive...una es más feliz. 

Cuando se cierra un círculo, una renace de sus cenizas. Libera preocupaciones, que cuan fantasmas pasados, el olvido se lleva. Ya no queda nada por lo que lamentarse. Todo está dicho y hecho. No se pudo hacer más, las profecías se cumplieron. Me cansé de ser Penélope. Los cuentos de hadas se los dejo a las niñas, que dejarán de creer en ellos en cuanto su primera lágrima de desamor asome...

Trabajo nuevo, vida nueva, nueva imagen y, quién sabe, si tal vez...corazón nuevo y a estrenar. El superglue ya selló las grietas de mi malogrado corazón. Echo un vistazo al pasado, sin ningún tipo de rencor. Le quise bien. Le quise completo. Le quise como a nadie. Le quise. 

Tal vez le quiera siempre. Aunque ya no espera, no sueñe ni quiera estar con él. Puede ser que le quiera siempre. Y le quiero libre y dichoso. Así como me quiero libre y dichosa a mí. Cuando quieres de verdad te preocupas por la otra persona, pero también por ti. Nos quiero libres. Quiero que nos quieran bien y que queramos bien. Aunque no estemos juntos, aunque nos queramos siempre. Hay cosas que simplemente no se dan.

Así que supongo que, como dice la canción, all that we got left of us are echoes of love...

Marisol 

 

martes, 5 de julio de 2016

When you're heartbroken

Se dice que no hay ruido más ensordecedor que cuando un corazón se rompe. Las lágrimas brotan y los demás sólo escuchan el llanto desconsolado del desamor. Sin embargo, el ruido puede seguir durante semanas o meses dentro de esa persona.

Porque se vive sin esa persona sin ningún problema. Al cabo de cierto tiempo el dolor se va mitigando y poco a poco va dejando de doler ese vacío que dejó al echarte de su vida. Con el paso de los meses te das cuenta que todo fue para mejor. en tu caso y en el suyo. Te deseas y le deseas lo un futuro prometedor y radiante. Y sabes que así será porque habéis nacido para brillar, aunque probablemente sea por separado.

No huyes, no tiemblas, no maldices más. Todo es tal cual debe ser, porque no puede ser de otra manera. Todo ha sucedido así por alguna razón. Y llega un momento en el que sueltas para crecer, para agradecer y para dar la bienvenida a todo aquello que está por venir. 

Y a ti, que sé que en algún momento lo leerás, sólo puedo darte las gracias por haberte cruzado en mi camino. He aprendido y he crecido como persona. No cambiaría ni un sólo segundo de lo vivido a tu lado. Ya no dueles tanto, pero te sigo llevando a todas partes.

Marisol

 

lunes, 4 de julio de 2016

And everything started...

Bailando, bailando...

En alguna ocasión oí que cuando el cuerpo baila, la cabeza olvida. No sé porqué, pero en mi caso es así. El baile siempre ha sido una tabla de salvación para mí y, en esta ocasión, ha vuelto a serlo. Hace tres meses decidí dar carpetazo a la tristeza bailando. Y así fue como con cada movimiento de salsa, mis lágrimas se iban secando. Con cada paso de bachata olvidaba las tristes notas de un corazón herido. Y así fue como paso a paso fui avanzando hacia adelante. Bailando, bailando.

Y el baile ha vuelto a mí para darme la fuerza necesaria para encontrarme y elegirme cada día de mi vida. Porque todo comenzó bailando y todo seguirá bailando.

Marisol


martes, 22 de marzo de 2016

Time to wave goodbye...

Llega un momento en la vida en el que tienes que actuar de manera diferente para conseguir otros reultados. Hay miedo e incertidumbre, por supuesto. Mas no cabe duda de que también hay esperanza y confianza. Confianza en que las cosas cambiarán para mejor. Cuando se cierra una puerta se abren ventanas, puertas, balcones, ventanales...Llega un momento en el que un camino se hace angosto, caen piedras y árboles que te bloquean el paso y debes seguir caminando; eso sí, tomando otro camino.

Y cuando ese momento llega, sabes que debes decir adiós a situaciones que te perjudican y a personas que, por circumstancias, no pueden acompañarte en este tramo, pero que tal vez vuelvas a encontrar más adelante. 

Así que con todo el dolor de mi corazón te digo adiós. Pero no es un adiós de esos que implican un "hasta nunca", ni un "sayonara, baby" ni nada de eso. Es un adiós sano, un adiós que quiere decir un "hasta otra". Ahora nos toca separarnos, andar por caminos separados, diferentes. Todo ello no quiere decir que no volvamos a coincidir en una intersección. El mundo da muchas vueltas y tal vez me vuelva a llevar hasta ti. Hasta que nos volvamos a encontrar, sweetheart. Te mando un beso, un abrazo y un te quiero para el camino. 

Marisol


lunes, 21 de marzo de 2016

A month

Hoy hace exactamente un mes que decidiste echarme de más. Echarme de tu lado, aunque no quisieras, a pesar de que me querías. Aún le doy vueltas a todo, a tus razones, a lo que te llevó a tomar esa decisión. ¿Sabes? Te entiendo y no te entiendo. Te quiero entender y no quiero. A veces todo tiene sentido y otras veces, ninguno. 

Hoy hace un mes, sí. Me invade la añoranza. Te sigo echando de menos. Tú, probablemente, sigas echándome de más. Es a ella a quién echaste de menos, echas de menos y echarás de menos. Tal vez debería haberlo sabido. ¿Recuerdas cuando te dije que no quería que me volviera a pasar lo mismo, lo de siempre? Yo enamorada de un imposible. Well, it happened again. Estoy ante la pantalla de mi ordenador pensando en un imposible. Y añorándote a rabiar, o rabiando de añoranza, lo que tú prefieras. Al final será verdad que estás hecho de acero inolvidable. Maldita sea.

 Me dijeron hace dos semanas que no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante. También me recomendaron que no vaya hacia atrás ni para tomar impulso. Y sólo pienso ir hacia adelante, pero mi día a día sigue estando lleno de ti.

Como él, ese que me recuerda a ti. Entra en clase tarde, cuando ni le espero. Y siempre, siempre se sienta enfrente de mí, como desafiándome. Es tu antítesis pero eres tú quien me mira a través de sus ojos. Veo tu azul en su verde. Veo tu seriedad en su sonrisa y noto tus miradas en sus miradas. Porque en algo sí que os parecéis. Me miráis igual, tú con timidez y él sin vergüenza alguna. Ambos con anticipación. Y mi mundo se derrumba un poquito cuando lo hace(s). 

Y esa canción suena. Esa que nos hizo soñar... Oh you can fit me inside the necklace you got when you were 16, next to you heartbeat, where I should be...keep it deep within your soul...Anf if you hurt me, well, that's OK, baby, only words bleed inside these pages...you just hold me and I won't ever let you go... Except you DID let me go.

Y lloro un poquito. Porque soy fuerte, valiente...pero estoy un poquito rota. Y porque no guardamos nuestro amor ni en una fotografía...What should we say now, sweetheart? Don't wait for me to come home? 

Marisol


domingo, 20 de marzo de 2016

Things I won't say...

Ya sabes bien que pienso en ti y que no te saco de mi mente. A veces porque no puedo, tantas otras porque no quiero. Sigo en las mismas, algo más calmada, se me ve entera...o eso me dicen. Yo diría más bien que mi adulta recoge a mi niña y la abraza para que sepa que no está sola, que esto pasará y, sobre todo, que no es culpa suya.

Y aquí sigo, echándote de menos porque, querido, has sido y eres bien importante para mí. Y mi vida está bastante patas arriba ahora mismo. He perdido mi centro. No, tranquilo, no es por ti. Por ti he perdido lágrimas, abrazos, besos, deseo...y amor también. Pero mi centro lo he perdido yo solita. Y tengo que volver a encontrarlo solita. Más y mejor.

Y he pensado en hablarte y decirte que sí, que podremos ser amigos ya que te acepto como eres y quiero tenerte en mi vida. Pero necesito encontrar mi centro. Estoy perdida otra vez. mi brújula no para de girar y girar...no hay manera de encontrar mi norte. Y así, yo no puedo ser tu amiga. Sólo me descentraría más. Entre este deseo, este amor y esta perdición tan mía solamente me haría más daño. Y probablemente también te lo haría a ti. Y no quiero dañarnos más; de lo contrario, no podríamos recuperar esta amistad jamás. 

Buscaré mi norte y me querré como nunca. Sólo entonces podré, podremos retomar ese vínculo que nos unió. Eso sí, esta vez, libres.

Marisol



miércoles, 2 de marzo de 2016

I had to...

I just needed to do it. See you one last time before moving on. I had to go and see you once more. Keeping my distance, but observing your movement, your breathing...I didn't expect you to see me, though. I longed for it, but I didn't really expect it. And you did. You came to me, I looked into your deep blue eyes, those gorgeous eyes where I get lost...oh, so lost. And I lost my mind when you approached me and gave me those two kisses. I wanted to tell you thanks for your last message. I wanted to tell you so many things. I hope you saw all the things I wanted to say flashing in my eyes just for a few seconds. You stopped the time for five seconds. You stopped my time, sweetheart. For a minute we were there, standing alone, staring at each other...for just a few seconds, nobody else was there...nothing else existed. 

And you spoke: 'I'm going to class.' And you went away, so far away from me...from my body, my breath faded away with you. And my exworkmate said your name...and it hurt a bit. And I also went away...saying farewell, love. Farewell.

Marisol

jueves, 9 de julio de 2015

ENTRE NOSOTROS, ESTACIONES

Muy lento...
El contacto tímido, etéreo, de tus labios sobre los míos.
Despacio...
Tus manos suaves, cariñosas, seguras y ardientes quemando mi ropa.
Aún más despacio...
Cierro los ojos como un pájaro ahuecando sus alas tras un duro vuelo.
Se va el invierno.
El calor de mi hoguera se expande por todo mi cuerpo.
Quemo...
Ardiente suspiro que invita a tu cuerpo a que pruebe mi verano... y hacer los dos juntos una primavera.
Que florezcan los pétalos de nuestro amor ya desacomodado.
Y quererte...
Que el otoño nos sorprenda cayendo hojas sobre las sábanas blancas.
Y amarte...
Que se congele, después, la sangre inquieta.
Relajar los sentimientos y posarlos en la nieve de tus labios.
Y con los míos fundirla y beberla.
Tengo sed...
Sed de otoño y sed de primavera.
Y cuando pase tu invierno y mi verano fundaremos una estación con nuestras reglas.
Marina

miércoles, 17 de junio de 2015

LA SOCIEDAD INDEFENSA

Y de qué hablar hoy que no fuera capaz de hacerlo ayer...
De tantas cosas, de tanto miedo... de tanta inseguridad.
Pude hablar ayer de lo mucho que amo mas tenía miedo. Y pude hacerlo también sobre mi frustración, mi debilidad, mi falta de energías... pude hablar de mi retroceso en mi crecimiento personal... mas no lo hice.... no pude hacerlo.
Y hoy, aquí sentada.... horas y horas de infinita paciencia a la espera de recuperar mi salud física y con la motivación de retomar la mental por el camino.
Tullida, de los pies a la cabeza me siento. Como tantas españolas con salud débil, jóvenes, de espíritu fuerte y con todas las puertas de la vida cerrándose a cada paso.
Porque somos mujeres luchadoras, mujeres que aprendimos a levantarnos una y otra vez con nuestras heridas abiertas, con los músculos doloridos, con la fiebre hasta en la camisa, con los sudores fríos, los huesos rotos, las esperanzas perdidas.
Mujeres del siglo XXI, mujeres hoy que fueron niñas ayer con un futuro prometedor... un futuro que se nos quitó de las manos y allí nos quedamos hasta hoy, con las manos en alza, esperando con lágrimas en los ojos a que algún día nos devuelvan la oportunidad de mostrar el esfuerzo que hicimos y seguimos haciendo por pertenecer al engranaje sociolaboral de personas útiles.
Y no debiera sentirme indefensa, dicen, pues tengo trabajo, pareja estable y recientemente un piso.
Estoy en la flor de la vida y tengo todo un mundo de posibilidades para ir alzandando por etapas.
¿A quién le suena esta historia? ¿Quién de vosotras se encuentra en un trabajo donde no eres valorado? ¿Quién se levanta cada mañana para trabajar duro sin ninguna recompensa emocional? ¿Quién está como pez fuera del agua?
Y ya basta.
Basta de agachar la cabeza, basta del miedo a enfermar, basta del caciquismo... basta ya de tanta miseria.
MARINA

lunes, 23 de marzo de 2015

sábado, 22 de noviembre de 2014

EN LAS GRADAS

En las gradas se sienta uno cuando se considera espectador de lo que acontece. Miles de personas se postran intrigantes expectantes para comprobar con todos sus sentidos que han ido a experimentar algo que no les va a causar decepción.

Y así es, en cierto modo, lo que veo yo.

La vida es toda la expectación que mis sentidos perciben desde mis gradas. Porque allí me senté un día inconsciente, sin saber que de allí apenas me movería... y me senté por voluntad propia, feliz con mi libreta y mi bolígrafo de poder anotar con precisión y literatura todo aquello que pudiera alcanzar con la vista, el oído y los sentimientos.

Y aquí sigo... en mis gradas postrada cada tanto por algún problema u otro de salud.
Pues a cada uno la vida le da su papel y, en mi caso, me dió el de periodista... la que se sienta conforme y se desvive por aclarar todo lo que acontece para aquellos que, después de vivirlo, decidan repasar y sopesar lo que se considere importante.

Y hay tantas cosas que me encuentro aquí sentada... tantas y maravillosas historias que acontecen mientras yo no puedo caminar, mientras estoy presa de un ataque de ansiedad, mientras camino adormecida tras unas noches de insomnio o, sencillamente, por que el virus que acechaba mis alrededores a considerado oportuno visitarme antes de irse.

Sea cual sea el caso, frecuentemente me quedo postrada en las gradas de mi cama y de mi vida y me conformo con ver como el resto vive por mí y experimenta por mí mientras yo, aquí quietecita, me permito el lujo de darle rienda suelta a los vocablos castellanos y darles la forma y el color que se me antoje... al menos en ello sí mando yo.

Mas tras tanto infortunio, mucha envidia para con los sanos inconscientes que no se percatan de lo que tienen y cada vez más resignación y mucha consabida paciencia... me dedico a filosofar sobre las cuestiones imperantes de nuestras vidas... ¿Y quién sería yo ahora si la buena suerte me hubiese acompañado a lo largo de mi vida? Desde luego no la misma. No sabría ahora que la muerte no es algo  a lo que tenerle miedo sino una alerta constante que te impide dormirte en los laureles y darte el empujón necesario para hacer y vivir todas esas cosas que te tocan por derecho y obligación. No sabría el esfuerzo cuán precio tiene ni lo difícil que es conseguir tus propias metas cuando tu cuerpo no te lo permite.
No sabría a lo que sabe el triunfo de quien consigue algo muy pequeño pero que le ha costado un mundo entero.
Tampoco entendería de la radiante energía que a uno lo desborda cuando se siente realmente bien, cuando nada le duele ni nada le pesa.

Y por entender muchas cosas me quedo sin vivirlas lo que debiera.

Y quizás ahora sí y buenas noches.
Mañana el destino decidirá si me levanto de las gradas para dar un paseo por la vida misma.

Marina

miércoles, 6 de agosto de 2014

DE AMARTE

¿Por qué me amas?
Preguntas reiteradamente cada día mientras te lanzas a un abrazo infinito y me rodeas con tu ternura y con tu olor.
¿Por qué me lo pregunta?
Respondo torpemente inundándome de ti al respirar muy profundo.
Y se hacen los silencios, y de ellos crecen otros más silenciosos aún... y de estos últimos una tercera generación de silencios absolutos que se mezclan con el sonido de tu latido y del mío.
Que por qué amarle... y qué contestarle una lengua insolente a lo que un corazón repleto de todo y vacío de nadas respira en su interior.

Y no lo sé, mi amor, por qué te amo. Y tampoco cuánto tiempo eclipsaremos la luz del Sol cada vez que nos miramos. Ni puedo adivinar cuánto tiempo me regalará la vida contigo, a tu lado, sonriendo cada vez que no me miras porque no me has descubierto admirándote en mis íntimos pensamientos.

Y no lo sé, ni debiera saberlo, mi bien. Y tampoco cuántas dudas se sembrarán en nuestro camino diario de mi piel a la tuya.

Ni tú tampoco, corazón. Nada sabes de por qué así me miras ni de cuánto así me quieres. Porque no sabes sumar los roces con los olores, ni restarle los miedos a los desengaños.

Ninguno de los dos es catedrático en matemáticas avanzadas del amor. Somos simples aprendices de lo que nuestras manos investigan, de los recovecos que observamos en nuestra piel y de los aromas que perfuman los sentidos.

Aunque de algo sí que entiendo, mi vida. Entiendo de reconocerte en cualquier sombra, entiendo de tu olor que aún queda en tu habitación, entiendo del rastro que dejan tus dedos sobre el botón de tu reloj despertador. Entiendo de los calcetines blancos que esparces por todos los sitios sin atinar a encontrarlos nunca donde debieran. Entiendo de cuando te frotas los ojos con los puños porque el sueño te vence. Entiendo de tus diferentes risas y tu mismo llanto. De tus miedos y de tus preocupaciones. Entiendo del amor que salpica a cada niño que se cruza por tu paso. Entiendo de lo miserable que sería la vida si no estuvieras a mi lado.
De tantas y tantas pequeñas cosas entiendo que le ocupé el sitio a las grandes cuestiones del mundo y de nuestro universo.
Pues no recuerdo las fechas de los gobiernos pero sí las de nuestros encuentros.
No atino con los idiomas pero al dedillo me conozco tu lengua.
No reconozco más de tres perfumes famosos pero tu olor me llega incluso cuando no estás cerca.

Que te amo y de eso no hay más pues en la simpleza resta lo sincero.
Es amar mi razón contigo.

Te amo.

Marina

REFLEJOS DE UNA SOCIEDAD ANÓNIMA

De todo..
De tantas cosas vacías, huecas, sin sentido, se hablan diariamente.
De nada...
De pocas palabras ciertas, de pocos aprecios sinceros... y tanto...
Tanta abundancia de batallas emocionales, tantas trincheras tras las puertas de mis días... tantas y tantas espadas sueltas por encima de las mesas y las sillas.
Pero me río... me río y reímos y luego, tras reír juntos, nos vamos a llorar nuestra suerte cada uno por su lado.
Mas no nos hundiremos.
No caeremos,
No nos rendiremos.
No encontraremos jamás pruebas reales y jurídicas para hablar de verdadera violencia psicológica, de presión, de coacción, de amenazas, de injurias... nunca quedarán pruebas del día a día de personas trabajadoras y luchadoras en medio de una nada hipócrita llena de gentes ajenas y felices de todas las partes del mundo.
Es el mundo laboral de los que poca labor tienen derecho a desempeñar dignamente.
Es el mundo de los oprimidos, el mundo de los perdedores, el mundo de la esclavitud del siglo veintiúno. Es el maldito mundo real.
Donde la justicia llega a todos los bolsillos llenos y nunca a los que ya están rotos.
Donde la ley se cumple a golpe de engaños.
Donde se reinventan los significados y sus memorias para hacer la voluntad del que se esconde tras la sombra de la fortuna y de la quiebra.
Donde quienes no tienen les pertenece tener y quienes tienen no les pertenece el tenerlo.
Donde se habla con los pies y se camina con la lengua.
Donde los saludos se graduan según el nivel del miedo.
Bienvenidos, señores, a un mundo gobernado por los cerdos.
Marina

domingo, 16 de febrero de 2014

No memories

Who is going to care after all this time, me being alone in the darkness...complaining about everything you could possibly complain...not being able to even say I need you.

Marisol